¡Hipérico, una planta mágica!

Macerado de Hipérico

 

 

La planta del hipérico (hipericum perforatum), también conocida como hierba de San Juan, hipericón o corazoncillo, es utilizada desde antaño para tratar muchos trastornos de la vida cotidiana. De hecho, la palabra «hipérico» deriva del griego e «hyper» significa «sobre», y «eikon» significa «imagen», que vendría a decir «por encima de todo lo imaginable». La consideraban una planta mágica, capaz de alejar los malos espíritus.
El macerado de hipérico, es antiinflamatorio, antálgico, cicatrizante y antibacteriano. Por todos estos motivos lo utilizaremos para aliviar:
  • Quemaduras.
  • Golpes.
  • Dolores musculares y articulares.
  • Congestiones linfáticas.
  • Problemas circulatorios, tales como hemorroides, piernas cansadas, cuperosis,…
  • Heridas y llagas.
  • Irritaciones de la piel, incluso pruriginosas.
La planta del hipérico florece a principios de junio y le gusta mucho crecer al borde de carreteras y caminos. A la hora de recolectarla tendremos especial cuidado en hacerlo en algún sitio poco transitado y lejos de algún campo que hayan podido sulfatar. Para reconocer la planta, podemos coger un pétalo y frotarlo entre dos dedos, si nos queda el dedo tintado de rojo, es hipérico.
Hay varias formas de hacer macerados, se puede hacer en frío o en caliente. Las formas de hacer macerados también cambian de una persona a otra. Hay quien pone a macerar la planta recién cogida y otros que prefieren dejar pasar unas horas para que haya perdido un poco de humedad. Yo he comprobado que si echamos la planta recién cogida, el macerado aguanta menos tiempo. Así que esparzo las plantas y las dejo secar entre 24 y 48 horas antes de ponerlas a macerar. Después lleno el frasco con 3/4 de planta y lleno el frasco hasta arriba de algún aceite vegetal.
Para hacer en frío, se deja el frasco durante 40 días al sol y serena. Esto es que esté en el exterior pero que no le dé el sol directo.
Para hacer en caliente, se pone el frasco al baño maría durante 2 horas a fuego lento. Dejaremos macerar todavía unos días.
Pasado este tiempo, se cuela el aceite y se añade vitamina E.
Se guardarán en frascos opacos.
Ya veréis que el aceite se vuelve rojo, esto es por culpa de la hypericina, una sustancia presente en la planta, que es una de las responsables de su acción antiinflamatoria.
Qué aceites esenciales podemos añadir para reforzar la acción del hipérico?
Problemas circulatorios: Cedro, ciprés, pachuli, limón.
Heridas y llagas: árbol del té, lavanda, laurel.
El macerado de hipérico le va bien a todo el mundo, desde bebés hasta personas mayores pero evitaremos la exposición solar tras su aplicación.

 

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