Crema sensual y armonizadora

Crema facial de jazmín y amatista

 

Tras la vacaciones, el ajetreo de la vuelta al cole y de la rutina andaba yo necesitada de una ración extra de energía y de feminidad. Así que deje volar mi imaginación, que al fin y al cabo es la parte más divertida de hacer nuestra propia cosmética, y decidí mimarme con una crema que llevase jazmín y la potencié con ese mineral tan bonito que es la amatista.

La flor de jazmín tiene un aroma muy sensual y embriagador que aporta confianza, bienestar y optimismo. Despierta nuestro lado más apasionado y nos ayuda a apreciar y disfrutar de todos los aspectos de la vida. Es una flor que nos ayuda a estar a gusto con nosotros mismos y a relajarnos ante situaciones que nos producen angustias o de las que nos sentimos culpables. En cosmética el absoluto de jazmín se usa como activo antienvejecimiento que aporta luz y vitalidad a la piel, sin obviar que si nos sentimos bien por dentro irradiamos belleza irremediablemente hacia fuera.

La amatista, por su parte, es un mineral muy especial, tiene un color precioso que relaja solo con mirarlo. Dicen que es armonizadora de todos los chackras, aporta paz interior y refuerza la confianza en uno mismo. Es una piedra de superación, renovación y protectora  de malas energías. Dicen que su energía es femenina, cálida y poderosa y que su contacto continúo te impregna de esta energía. ¿No os parecen unas virtudes magníficas?


Empecé preparando una infusión solar con flores de jazmín y amatista.

Antes de poner la amatista en el agua junto con el jazmín es importante cargarla energeticamente para que después deje esa energía en el agua. Yo personalmente la dejé toda la noche a la luz de la luna (si es luna llena mejor), sobre la hierba cerca del jazmín, y el día anterior había llovido un rato y también la puse debajo de la lluvia.

Un poco antes del amanecer recogí un buen puñado de jazmín y lo esparcí sobre un bol de cristal transparente donde ya estaba la amatista recubierta de agua. Lo deje al sol unas 3-4 horas antes de preparar la crema. El olor era simplemente espectacular.

Material necesario:

Antes de empezar es importante leer las pautas de higiene.

Para unos 50 ml.:

Fase acuosa: 

Fase oleosa:


Resto de ingredientes:

Cómo proceder:

  • Se pesa la fase acuosa.
  • Se pesa la fase oleosa.
  • Se pone la fase oleosa (y solo la fase oleosa) al baño María hasta que haya fundido totalmente el emulsionante.
  • Se retira del fuego y seguidamente se mezcla la fase acuosa a la fase oleosa con la batidora muy poco a poco para que no haya un cambio de temperatura brusco.
  • Una vez hecha la emulsión se añaden el resto de ingredientes uno a uno mezclando todo bien con la varilla.
  • El pH de esta crema es de 6 pero mejor comprobarlo y ajustarlo entre 5 y 7 si hiciera falta.
  • Se pasa al envase.
Ya llevo unos cuantos días usándola y simplemente me encanta. Si os animáis a probarlo no dejéis de comentarme vuestras impresiones.

Antes de utilizar cualquier aceite esencial es importante leer las precauciones a tener en cuenta.

Sandy García Denis

Artículos relacionados

5 Comentarios post

  1. Ana dice:

    Me parece una receta extraordinaria…y llena de magia!!
    La probaré!!

  2. Ana dice:

    Ya la he hecho y me encanta!!!
    Tiene una textura estupenda… y le he puesto un poquito de colorante violeta…y el resultado es espectacular!!! Gracias por la receta, es de las pocas que me ha salido bien a la primera. Un saludo.

  3. bego dice:

    Me encanta, porque, además, el jazmín es mi flor favorita y no la puedo tener porque vivo en León. Puede ser que haga una versión con lo que tengo. Me gusta conocer a una «del gremio» que no le importa escribir estas cosas por aquí. Gracias!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *